“Viajar” en la Feria internacional de turismo de Madrid 2026, FITUR.
2026 ha comenzado hace muy poco y casi recién estrenado el mes de Enero, despierta este evento que nos abre la puerta a destinos únicos por descubrir. Pantallas de mil formas, con imágenes y sonidos que te hacen “viajar”, vestidos de cada lugar, folclore, comida típica y música, sin moverte de los pabellones que componen la feria más grande del mundo.
Y es que ir a Fitur es observar el mundo desde los ojos de otros, guiados por las políticas en ocasiones, instituciones o grandes cadenas. No todo es viajar, casi siempre es comercio, dinero y poder. Eso es viajar también.
Y en Fitur también puedes verlo, si destapas la belleza y el color de los grandes lugares del mundo. A día de hoy deshechos por la avaricia, la deshumanización y el desequilibrio social, conflictos y desastres humanos y naturales.
Viajar es también escapar, escapar da las vidas sencillas cada vez más despreciadas. ¿Qué es un fin de semana sin cena de lujo con el mejor vino, en un destino ideal, un gran concierto o el evento deportivo del siglo? Parece que no eres nada, pero en realidad… si puedes apreciar la vida sencilla que te ofrece tu día a día y los fines de semana en los que “no haces nada”; viajar a cualquier destino, esté cerca o lejos, será una experiencia de verdad, de aprendizaje y de futuro. Porque cuando viajas para completar casillas de aburrimiento, no es viajar.
Viajar es empezar a hacerlo desde que te planteas hacerlo, desde el inicio del plan, desde ese mismo planteamiento de viajar, ya estás viajando.
Y es que los viajes, han cambiado mucho, más accesibles y masificados, más global y más d i s t a n t e.
Pero en Fitur, eso no importa demasiado, queremos llenar los destinos y encerrar a la verdadera esencia de un viaje.
No digo que no me encante que todos podamos viajar, de hecho… ¿quién puede viajar? Pero viajar a pleno confort… creo que pocos pueden.
¿Y los que no viajan?, esos que por mil motivos no lo hacen: por dinero, por cultura, por miedo, por estar solo, o demasiado acompañado, por elección climática, porque viaja todo el tiempo, los que están malitos, los que se sienten tristes o deprimidos… hay mil razones para/ por las que no viajar.
Empezamos históricamente a viajar para movernos, de un lado a otro, para descubrir, dominar o aprender de otros destinos, incluso sobrepasando fronteras jamás imaginadas. Viajamos para perder también cosas, y hacerlas perder a otros.
Nosotros este año en Fitur hemos establecido un acuerdo, creábamos campañas de turismo, cercanas e históricas, para intentar despertar esa esencia del viaje desde lo DES/conocido, nuestro territorio, a nosotros mismos. Para valorarlo y apreciarlo sin dejar de lado la humanidad de los viajes y nuestros antepasados.
Porque viajar despacio, sin mucho dinero y tiempo es un regalo por descubrir.
